Se habla mucho del concepto Residuo Cero como política-cultura medioambiental y como objetivo a seguir en un futuro próximo.

Cuando nos referimos a gestores de residuos cuya actividad como su nombre indica es tratar con residuos, este objetivo de multiplicar por cero el residuo como diría Bart, parece que los condene al exterminio.

Bromas aparte, para este tipo de empresas el objetivo, la gran clave de excelencia y competitividad será la de buscar el objetivo vertedero cero.

En un escenario en el que el coste del vertedero va a ser cada vez mayor, todo kilogramo ganado a ser llevado al vertedero tendrá una reducción directa en la cuenta de resultados de estas empresas.

La mayoría de los gestores se limitan a recuperar alguna fracción reciclable de los residuos que gestionan (su zona de confort) y con el resto prácticamente hacen una transferencia a vertedero. Esto implica que se dediquen recursos a transportar, manipular un material que tiene un coste final, el vertedero.

Las empresas que realicen inversiones que permitan mejorar sus instalaciones de clasificación y separación, las empresas que innoven en nuevos procesos de reciclaje que incorporen subproductos que anteriormente llevaban al vertedero, las empresas que busquen nuevas alianzas con otros gestores para reducir su rechazo intercambiando subproductos, conseguirán acercarse a su objetivo vertedero cero.

Estas empresas ganaran en excelencia y competitividad con sus competidores.