
Optimizar la deshidratación del digestato, en realidad, es el punto clave de cualquier planta de biogás. Esta etapa condiciona la viabilidad del proyecto, la eficiencia global de la instalación, su consumo energético y los costes de operación asociados. Lograr simultáneamente una reducción del consumo eléctrico, un uso más racional de polímeros y una mayor estabilidad operativa no es trivial, especialmente cuando se emplean tecnologías tradicionales como las centrífugas, cuyo consumo energético específico y desgaste mecánico son elevados.
En este contexto, la Akupress BX, una prensa de tornillo de alto rendimiento diseñada específicamente para materiales finamente estructurados y difícilmente deshidratables, se posiciona como una solución tecnológica de referencia. Gracias a su sistema patentado de cesta tamiz móvil, su control automático del par y una fase de sedimentación integrada, la máquina consigue sequedades elevadas con un consumo energético muy reducido, superando de forma consistente a las centrífugas tanto en eficiencia como en coste operativo. Así, sostenibilidad y rentabilidad dejan de ser conceptos opuestos para convertirse en aliados estratégicos del proceso.
¿Cómo reduce Akupress BX los costes operativos en su planta?
La eficiencia de la Akupress BX radica en su capacidad para actuar sobre los principales vectores de coste en la gestión del digestato:
1. Menor consumo energético
La arquitectura mecánica de tornillo, la baja velocidad de giro y el control inteligente del torque permiten trabajar con un consumo eléctrico específico hasta veinte veces menor que el de una centrífuga de prestaciones equivalentes. En condiciones reales, los consumos típicos de una centrífuga se sitúan entre 45–50 kWh/tS, mientras que, en las mismas condiciones, una Akupress BX opera alrededor de 2,4 kWh/tS, según los datos comparativos de pruebas piloto in situ.
2. Reducción significativa de polímeros
El prensado suave y la gestión optimizada de la floculación —sin exposiciones a altos esfuerzos cortantes— permiten reducir el uso de polímero de manera sustancial, disminuyendo costes químicos y mejorando la estabilidad del proceso.
3. Operación adaptativa
El sistema de control automático del par y la cesta tamiz desplazable permiten que la máquina ajuste en tiempo real la longitud de la zona de prensado y la contrapresión, adaptándose a variaciones en reología, estructura o %TS del digestato. Esta capacidad de “autoadaptación” permite tratar desde digestatos muy fluidos hasta corrientes más estructuradas sin penalización energética.
4. Mínimo desgaste y alta disponibilidad
El diseño robusto —estructura en acero inoxidable, eje con espiras optimizadas, protección contra abrasión, rodamientos de alta carga— se traduce en bajas necesidades de mantenimiento, pocas paradas y una disponibilidad global superior. Esto reduce drásticamente los costes indirectos derivados de averías, repuestos y tiempos de inactividad.
En definitiva, la Akupress BX no solo deshidrata: optimiza la economía operativa de toda la planta.
Características clave para el ahorro
- Control automático del par: Mantiene la presión óptima en la zona de prensado, asegurando una torta con alto contenido seco y evitando picos energéticos innecesarios. La máquina trabaja siempre en el punto óptimo de rendimiento.
- Ajuste hidráulico de la presión: La cesta móvil regula con precisión la longitud de la zona de prensado. Este sistema permite adaptar la prensa a digestatos de muy baja estructura sin comprometer ni el rendimiento ni la calidad del filtrado.
- Reducción en polímeros: La acción mecánica suave protege la integridad de los flóculos, mejorando la eficiencia de la floculación e incrementando la captación de sólidos.
- Estructura robusta y anti-desgaste: Los componentes sometidos a abrasión pueden equiparse con protecciones específicas; el diseño compacto y el eje con espiras optimizadas aseguran una vida útil prolongada y un mantenimiento simplificado.

¿Qué tipo de materiales puede procesar?
La Akupress BX destaca por su versatilidad, demostrada en múltiples instalaciones:
- Digestato de digestión húmeda (vía agrícola o agroindustrial).
- Segunda etapa de deshidratación en digestión seca, tras Akupress AM.
- Lodos industriales con baja o media estructura.
- Lodos de EDAR, digestatos mixtos y sludges con contenido biológico elevado.
- Residuos orgánicos complejos: estiércol, subproductos alimentarios, lodos agroalimentarios, etc.
Esta adaptabilidad se debe a su control de torque, cestas de perforación variable (0,8–3 mm) y múltiples geometrías de tornillo disponibles.
Ahorro energético y rendimiento: ¿qué resultados puede esperar?
La diferencia energética entre Akupress BX y tecnologías centrífugas es abismal. Mientras que una centrífuga trabaja con velocidades muy altas (inducción de fuerzas de hasta 3.000–4.000 G), la Akupress BX opera a bajas revoluciones, con una eficiencia mecánica muy superior.
- Centrífuga: 45–50 kWh/tS
- Akupress BX: 0,7–5 kWh/tS según modelo y velocidad
Esto supone reducciones superiores al 90 % en consumo energético.
Sequedad alcanzable
Los valores habituales obtenidos en campo son:
- Alrededor del 28–35 % de TS en digestatos de vía húmeda
- Hasta el 40% (o incluso más) en digestatos de vía seca
Estos niveles de sequedad implican menores costes logísticos, más facilidad de almacenamiento y mayores opciones de valorización del residuo sólido.
Proceso de clarificado
Los valores habituales obtenidos en campo muestran que la Akupress BX genera un filtrado clarificado y con una carga de sólidos muy reducida, gracias a su sistema de sedimentación integrada y al prensado de baja cizalla.
- Filtrado con bajos sólidos en suspensión (SS):
La sedimentación interna retiene partículas finas que normalmente pasarían a la fase líquida, obteniendo un efluente más limpio y estable. - Menor turbidez y mejor calidad hidráulica:
La baja cizalla protege los flóculos, evitando su ruptura y reduciendo la presencia de sólidos coloidales en el líquido de salida.

Conclusión
Integrar la tecnología Akupress BX no supone solo sustituir un equipo, sino redefinir la eficiencia del tratamiento del digestato. Su bajo consumo energético, la reducción en el uso de polímeros y su gran robustez operativa la convierten en una solución clave para avanzar hacia instalaciones más competitivas, descarbonizadas y alineadas con los objetivos de economía circular.
Las plantas que adoptan esta tecnología no solo ganan en rendimiento y estabilidad: se preparan para los desafíos regulatorios y energéticos de una industria donde la eficiencia ya no es un valor añadido, sino un requisito estratégico.
